Seleccione el nombre de su país.

country icon
country icon


Los beneficios asociados con el fútbol para la salud mental y física de los niños

Reading Time: 5 minutes

Dar patadas a un balón es un antiguo pasatiempo con el que disfrutan niños y niñas en países de todo el mundo.

Tanto si se trata de jugar después de clase, en una liga de fútbol el fin de semana o simplemente en su propio jardín, hay algo que atrae a los niños y que les hace querer salir a jugar y probarlo. Sin embargo, el fútbol no se limita a pasar el rato y volver a casa con las rodillas llenas de rasguños y la ropa sucia, sino que es un deporte maravilloso que fomenta un estilo de vida saludable y garantiza que los niños se mantengan activos.

Los efectos positivos a nivel físico asociados con el fútbol 

Los beneficios que aporta el ejercicio físico son numerosos. Uno de los más evidentes es que cualquier forma de ejercicio va a contribuir a aumentar los niveles de bienestar físico de los niños. Por otro lado, centrarse en la salud cardiovascular crea una gran base para mantener la forma física. Aunque esto se aplica a los deportes y a mantenerse en forma en general, existen una serie de beneficios para la salud física que están más relacionados con el fútbol en concreto:

Resistencia

Cualquier persona que haya realizado alguna vez un entrenamiento de una hora, o incluso un entrenamiento intenso de 30 minutos, le dirá que se trata de demasiado tiempo para mantenerse activo. Un partido de fútbol completo dura 90 minutos y consta de dos partes de 45 minutos con un periodo de descanso entre ambas. Esto supone mucho tiempo para seguir en movimiento. El fútbol requiere resistencia de muchas formas, desde correr lentamente de un extremo a otro del campo hasta moverse con el balón. Además, hay giros rápidos y esprints más parecidos al tipo de entrenamiento «HIIT». No cabe duda de que un partido de fútbol requiere un buen nivel de resistencia, por lo que cuanto más jueguen los niños al fútbol, más aumentará su resistencia. 90 minutos siempre será el tiempo adecuado para realizar un buen entrenamiento, incluso para el niño que esté más en forma.

Coordinación

El fútbol es un deporte vertiginoso, en el que se cambia rápidamente de una posición a otra en un momento determinado. El hecho de centrarse en el balón, concentrarse en la posición de los compañeros y defender el espacio que nos rodea requiere un cierto nivel de coordinación. Cuanto más lo practiquen los niños, más fácil les resultará, y más capaces serán de aplicar estas habilidades a otros deportes y a otros ámbitos de su vida. La coordinación también desarrolla la autoconciencia, ya que enseña a los niños a ser conscientes de quién está a su alrededor y a reaccionar rápidamente ante situaciones inesperadas.

Mejores reacciones

Según la posición en la que juegue su hijo, es probable que que acelere a gran velocidad como reacción a algo que ocurra en otro punto del campo, y sobre todo si es él quien corre hacia la portería con el balón. Es posible que se detenga rápidamente, que gire en el último momento o que incluso tenga que pararse y empezar a retroceder. Las aceleraciones y los esprints realizados de forma repetida son una forma segura de desarrollar y mejorar el tiempo de reacción.

Mayor fuerza muscular y ósea

Al jugar al fútbol se utilizan los músculos de todas las partes del cuerpo, desde los pies hasta la cabeza. Cuanto más jueguen los niños, más desarrollarán los músculos de los pies al dar patadas, las piernas al correr y la cabeza, los brazos y la espalda al realizar estos movimientos. Además, el sistema que proporciona soporte a estos músculos (el sistema esquelético) también se ejercitará, lo que permitirá tener unos huesos más fuertes y sanos. Si su hijo se encuentra en la portería, es posible que se lance para parar el balón y evitar que el equipo contrario marque. Sin embargo, si es él quien intenta marcar, puede que salte para rematar de cabeza. Lo que es seguro es que realizará un ejercicio como ningún otro para fortalecer todo el cuerpo. 

El impacto positivo a nivel mental de jugar al fútbol 

Lo que quizá no haya tenido en cuenta ni haya dado por sentado son los numerosos beneficios asociados al fútbol para la salud mental. Es obvio que los niños lo ven como un simple juego, pero los adultos también podemos ser más conscientes del gran impacto que tiene.

Trabajo en equipo y comunicación

El fútbol es un deporte que se practica en equipo. Simplemente no se puede obviar el hecho de que para jugar hay que aprender a comunicarse con los demás. De esta forma, no tiene sentido limitarse a dar patadas a un balón y esperar que otro jugador del mismo equipo lo coja. Es necesario comunicarse tanto física como verbalmente con los jugadores que se encuentran en diferentes partes del campo para que estén al tanto de lo que ocurre. También debe estar dispuesto a contar con los demás y comunicarse con ellos para saber en qué situación se encuentra y qué desea hacer más adelante. Esto nos lleva al siguiente paso.

Estrategia y planificación

Debe saber en qué parte del campo están sus compañeros y hacia dónde es probable que corran después, para así poder colocarse correctamente. En definitiva, el objetivo es marcar goles y, lo que es más importante, marcar más goles que el otro equipo para ganar el partido. Como en muchos aspectos de la vida, habrá un elemento de suerte de vez en cuando, pero los mejores equipos de fútbol no han llegado hasta donde están solo gracias a la suerte. Lo han hecho planificando sus movimientos en el campo antes de pisarlo, analizando cuáles son los puntos fuertes y débiles de sus rivales y reflexionando sobre cuáles son sus propios puntos débiles y cómo pueden abordarlos.  Para una persona que no está familiarizada con el fútbol, puede parecer que solo se trata de dar patadas a un balón, pero lo cierto es que este deporte requiere mucha estrategia y planificación para convertirse en un buen futbolista.

Esfuerzo por alcanzar una meta

Todo el mundo que participa en un juego desea ganar. Es algo natural. El progreso de un futbolista comienza con una simple patada, corriendo en la dirección correcta y utilizando algunas técnicas básicas. Al igual que ocurre con cualquier objetivo, el esfuerzo por alcanzarlo nos enseña a concentrarnos, a adquirir una disciplina, a tener paciencia e incluso a afrontar las decepciones. Todas son valiosas lecciones de vida que no solo se aplican al fútbol, sino a todas las etapas de nuestra vida adulta. No hay mejor forma de enseñar a los niños a ser pacientes y de que acepten que las cosas no siempre son fáciles, que dejar que lo aprendan haciendo algo que les encanta. Será mejor que les explique simplemente que la vida no siempre es fácil.

Los beneficios del ejercicio físico para la salud mental en general

Se ha demostrado que el ejercicio físico mejora el estado de ánimo y es una forma magnífica de aumentar los niveles de endorfinas para «sentirse bien». Sentirse satisfecho también se consigue reduciendo los niveles de estrés, algo que también se puede conseguir realizando ejercicio físico con cierta frecuencia. Si los niños están contentos y menos estresados, también es más probable que duerman mejor, lo que permite calmar la mente y que el cuerpo se recupere de los acontecimientos del día.

Por lo tanto, la próxima vez que sus hijos lleguen a casa con las botas llenas de barro y la equipación de fútbol sucia, acuérdese de los beneficios asociados con el fútbol para la salud mental y física. Además, tenga en cuenta que, aunque no le haga ningún favor a las tareas domésticas, sin duda les está beneficiando en su desarrollo personal.

Actualmente patrocinamos a Little Kickers, la mayor academia de fútbol preescolar del mundo. Obtenga más información aquí.