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¿Menopausia o perimenopausia?

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Cuando la gente habla de pasar por la menopausia, de lo que suelen hablar realmente es de la perimenopausia. La menopausia es el resultado final: el momento en que su ciclo menstrual se detiene, ya no experimenta la menstruación y ya no es fértil. El proceso hasta alcanzar este punto, la perimenopausia, puede durar años.

¿Ha entrado en la perimenopausia y no se ha dado cuenta?

El indicador clave de la menopausia es, comprensiblemente, que su menstruación se detenga. Esto no sucede de la noche a la mañana, y aunque todo el mundo es diferente, suele haber una ralentización gradual indicada por un cambio en el ciclo. Su menstruación puede volverse errática y llegar tarde, o incluso adelantarse. Puede que deje de tener la menstruación por completo, quizás durante unos meses, para luego volver a tenerla. También puede notar que es más ligera de lo habitual. O puede que ocurra lo contrario, y que la fluctuación de los niveles hormonales haga que tenga menstruaciones más abundantes o más frecuentes durante meses o años antes de que desaparezcan por completo. Como estos cambios pueden ser tanto graduales como erráticos, no es raro que las mujeres comiencen las primeras etapas de la perimenopausia y no se den cuenta.

Enfrentarse a los síntomas físicos y mentales de la perimenopausia

Algunas personas tienen suerte y experimentan pocos síntomas perimenopáusicos. También es posible que los puedan controlar sin problemas. Otras pueden pasarlo mucho peor. Sin embargo, como ocurre con muchas cosas, si sabe qué esperar, ya llevará la mitad de la batalla ganada en lo que respecta a hacer lo mejor posible para su salud fisiológica y gestionarla. Los síntomas perimenopáusicos más conocidos son algunos de los más comunes, e incluyen las menstruaciones irregulares, los sofocos, los sudores nocturnos, la hinchazón y la ansiedad o un estado general de ánimo decaído.

Cambios de humor

Los cambios hormonales también provocan cambios de humor, tristeza y sentimientos de ansiedad o depresión. Es posible que se sienta más irritable, ansiosa, deprimida o triste de lo habitual y, aunque esto es, por supuesto, desagradable, es perfectamente normal. Puede mejorar sus emociones aumentando los niveles de serotonina del cuerpo, y hay maneras de hacer esto de forma natural.

Los estudios han demostrado que la vitamina D controla la síntesis de la serotonina1 , así que trate de conseguir exponerse de forma breve y segura al sol, ya que esto puede ayudar a su cuerpo a producir vitamina D. También puede aumentar la vitamina D a través de su dieta: alimentos como los cereales y el zumo de naranja suelen ser ricos en esta vitamina. Los mismos estudios también han demostrado que los ácidos grasos omega-3 son útiles para paliar un estado de ánimo decaído. Puede mejorar el estado de ánimo consumiendo pescado azul, como la caballa y el salmón, así como yemas de huevo y queso.

Busque ayuda si la necesita y, si siente que los síntomas están fuera su control, es importante que informe a los demás. Puede intentar hablar con amigos y familiares, o acudir a un grupo de apoyo. Si todavía no se siente capaz de hacerle frente, no se avergüence de hablar con un profesional médico. Sus síntomas no son inusuales y deben tomarle en serio.

Hinchazón

Las hormonas son causantes de muchos problemas. Además de afectar a nuestro bienestar mental, también hay efectos físicos que se producen con su fluctuación. Uno de los más comunes en la menopausia es la retención de agua, que puede causar hinchazón en tobillos, manos y pies. Esta retención de agua suele ir acompañada de hinchazón por gases. La buena noticia es que ambos síntomas se pueden aliviar manteniendo una dieta saludable. Trate de reducir la cantidad de sal y bebidas gaseosas que consume, ya que ambas tienden a producir hinchazón. Reducir la velocidad a la que come en general ayuda a evitar que entre demasiado aire en su sistema, así que intente tomarse su tiempo y masticar la comida mejor. Hacer comidas menos abundantes también puede ayudar, ya que no supone tanto esfuerzo para el sistema digestivo.

Sofocos

La capacidad de su cuerpo para regular la temperatura también puede verse afectada por los cambios en los niveles hormonales, lo que conduce a los temidos sofocos. Pueden ocurrir en cualquier momento, durante el día o la noche, a menudo sin previo aviso, pero hay algunas cosas que pueden desencadenarlos.2 Evitar los alimentos picantes, la cafeína y el alcohol puede ayudar, así como evitar cosas que naturalmente le darían calor, como usar demasiadas capas de ropa de abrigo o poner la calefacción demasiado alta. Si fuma, dejar de fumar también puede ayudar.

Para controlar los sofocos, intente sentarse cerca de ventanas abiertas en lugar de en rincones cálidos o junto a radiadores. Use capas de ropa ancha y haga la cama con capas también: usar sábanas y mantas puede ser mejor que un edredón grueso. Si siente que está a punto de sufrir un sofoco, échese agua fría en la cara o colóquese una toalla fría en la nuca. Beber bebidas frías y chupar cubitos de hielo también puede ayudar.

¿Es que la perimenopausia nunca va a acabar?

Aunque pueda parecer que no, lo hará. Este período de transición es exactamente eso, una transición. No durará para siempre y cada día que pasa está un paso más cerca de alcanzar la menopausia completa. Sin embargo, como esto puede durar años, es comprensible que algunos de los signos de que está llegando a su fin puedan pasar desapercibidos. El signo más importante, como al entrar en la pubertad e iniciar la menstruación, es que esta se detiene. Para que se considere que está en la posmenopausia, debe haber transcurrido un año desde la última menstruación. En este punto puede decir con seguridad que ya ha atravesado la menopausia.

Un apunte sobre la andropausia

La menopausia ocurre fundamentalmente debido a una disminución de las hormonas sexuales y, aunque esto se nota en las mujeres cuando sus menstruaciones comienzan a disminuir, los hombres no tienen este mismo indicador. Los hombres también experimentan una disminución de las hormonas sexuales a medida que envejecen y pueden experimentar lo que se conoce como andropausia. Esto trae consigo algunos síntomas, entre los que se incluyen:

• Pérdida de libido
• Cambios de humor e irritabilidad
• Reducción de la masa muscular y de la capacidad de hacer ejercicio
• Cansancio y, al mismo tiempo, dificultad para dormir
• Problemas de concentración
• Falta de energía en general
• Redistribución de la grasa corporal, siendo habitual la aparición de un abdomen más grande o una mayor retención de grasa alrededor del tejido mamario.

Si los hombres experimentan cada vez más estos síntomas a medida que envejecen, es posible que hayan entrado en la andropausia.

La vida después de la menopausia

Algunas personas tienen suerte y puede que no experimenten síntomas especialmente molestos al acercarse la menopausia. Para otras, puede afectar a su vida diaria. Se puede suponer que para estas personas sería un alivio salir de la perimenopausia y entrar en la menopausia completa. Puede que lo sea, pero también podría hacer aflorar algunas emociones inesperadas. Aunque pueda parecer un gran inconveniente, experimentar la menstruación es algo que se habrá convertido en una parte natural de la vida y los efectos mentales de que deje de producirse pueden pillarle por sorpresa. Puede que comience a preguntarse si realmente está lista para entrar en esta siguiente fase. ¿Ha tenido hijos? ¿Ha tenido tantos hijos como quería? Saber que esos años han pasado puede hacer que se pregunte si haría las cosas de forma diferente si volviera atrás en el tiempo.

Se sienta como se sienta, no está sola. No olvide que simplemente está entrando en una nueva etapa. Sí, puede que ya no pueda tener hijos, pero esto no significa que el instinto maternal que sienta no pueda encontrar otras salidas. Todavía hay muchas oportunidades para que exprese su lado más familiar. Le quedan muchos años por delante para formar relaciones basadas en el apoyo y la sabiduría. Tanto si es madre como si no, puede seguir asumiendo el papel de madre mucho después de la menopausia.

Otra ventaja de haber pasado por la menopausia es que, aunque puede ser simplemente circunstancial, puede encontrar una nueva confianza que no sabía que tenía. A medida que las personas envejecen, se nota que tienden a decir más lo que piensan. Tanto si se trata de una simple coincidencia como si es el resultado de unas hormonas más equilibradas que le hacen sentir menos cohibida, puede ser muy liberador decir que sí a las cosas que quiere hacer y no a las que no quiere.

Hay algunos factores de la salud que hay que tener en cuenta después de la menopausia, pero no hay de qué preocuparse. El colesterol y la presión arterial pueden aumentar, y el riesgo de desarrollar osteoporosis también puede ser mayor. Esto se puede controlar manteniendo una buena dieta e ingiriendo el suficiente calcio para mantener los huesos fuertes. Asimismo, se ha demostrado en estudios que una dieta saludable y hacer ejercicio de forma regular pueden prevenir parte del aumento de peso que puede asociarse a la menopausia.3 Siempre que sea consciente de qué esperar y esté dispuesta a seguir un estilo de vida saludable, lo que todos deberíamos hacer a cualquier edad, la vida después de la menopausia no tiene por qué ser tan diferente a la vida antes de ella.

  1. https://faseb.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1096/fj.14-268342 []
  2. https://www.nhs.uk/conditions/menopause/hot-flushes/ []
  3. https://link.springer.com/article/10.1207/S15324796ABM2603_06 []