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El lado mental de la recuperación deportiva

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Las lesiones deportivas son algo común para la mayoría de las personas que realizan regularmente cualquier forma de entrenamiento físico.

Normalmente se trata de lesiones menores, pero cuanto más ejercicio se hace, más probabilidades hay de que sufra una lesión más seria. Desde esguinces, desgarros y roturas hasta lesiones deportivas específicas, como la rodilla del corredor o el codo de tenista…; es posible que en algún momento se vea obligado a tomarse un descanso para recuperarse.

¿Qué sucede cuando su cuerpo está curado? Puede que esté bien para volver físicamente, pero ¿cómo está su salud mental o fisiológica? Después de un tiempo de retirada, puede que tenga dificultades para que su mente vuelva a estar en forma. La pérdida de la forma física sin duda afecta a la confianza para volver a lo que antes disfrutábamos haciendo, especialmente si se hace a nivel competitivo donde se juzgan las habilidades de la persona. Los estudios han demostrado que los atletas lesionados experimentan al mismo tiempo trastornos del estado de ánimo y baja autoestima,1 lo que puede complicar aún más la vuelta al deporte o entrenamiento físico.

Desde la inseguridad hasta el miedo, la ansiedad y la baja confianza en uno mismo: ¿qué puede hacer para curar las cicatrices mentales que quedan una vez que las físicas han desaparecido?

Establezca objetivos claros y sensatos

No ser perfecto no es sinónimo de fallar. Es posible que tenga que aceptar que su rendimiento se ha visto alterado, así que es el momento de reevaluar sus objetivos y asegurarse de que los tiene claros. Sea específico, asegúrese de que puede medir su progreso; con el tiempo, podrá alcanzarlos. Prepararse para el éxito sin duda le aportará un estado mental más saludable.

Practique la concentración activa y la visualización

Los estudios han demostrado que, cuando nos visualizamos haciendo algo, se estimula la misma región del cerebro que se activaría si realmente lo estuviéramos haciendo.2 No se preocupe por lo que no puede hacer actualmente o no está seguro de si podrá volver a hacer todavía; céntrese (literalmente) en lo que desea lograr. Imagínese disfrutando de su entrenamiento físico de nuevo y deje que su voz interior actúe sobre su mente.

Reconozca sus frustraciones

Aunque es importante no ahondar en los sentimientos negativos, también es importante reconocer que tiene derecho a estar triste o frustrado. El duelo no es algo que se experimente únicamente al perder a un ser querido: las etapas comúnmente aceptadas de negación, ira, negociación, depresión y aceptación son aplicables a cualquier persona que haya perdido algo cercano. Es absolutamente normal que eche de menos su deporte, a su equipo o la sensación de logro que solía tener. Sea consciente de ello pero permítase avanzar para superarlo.

Busque ayuda si lo necesita

No hay nada malo en admitir que está sufriendo. Ningún atleta profesional llega a su objetivo sin la ayuda y el apoyo de un buen entrenador por lo menos, así que no hay razón para sentir que tiene que luchar solo. Ya sea un entrenador, un terapeuta o incluso un amigo, tener a alguien con quien hablar puede ayudarle a expresar sus preocupaciones y obtener perspectiva y claridad.

Tendrá lesiones, pero saber cómo enfocar su recuperación puede hacer las cosas más fáciles tanto desde un punto de vista mental como físico, de manera que pueda volver a hacer lo que le gusta tan pronto como sea posible.

  1. https://link.springer.com/article/10.2165/00007256-199009060-00004 []
  2. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0068910 []