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Cómo reforzar la inmunidad de los adolescentes cuando están demasiado ocupados para preocuparse por ello

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Con una gran cantidad de actividades escolares, deportes y aficiones, un posible trabajo a media jornada y una vida social activa, ¿cuántos adolescentes tienen realmente tiempo para prestar atención a lo que hacen para reforzar su inmunidad?

No es de extrañar que los adolescentes suelan estar demasiado ocupados para preocuparse por las defensas de su organismo, pero eso no significa que este sistema de respuesta innato no merezca un poco de atención. Un sistema inmunitario fuerte es fundamental para un organismo sano y puede ser especialmente útil cuando quedan con otros adolescentes, se exponen a nuevos entornos y llevan una vida agitada.

Aunque puede que no sea lo primero que tiene en mente, la aplicación de técnicas de estilo de vida orientadas y sencillas puede ser todo lo que se necesita para ayudar a este sistema vital para que la salud florezca.

Por ejemplo, llevar una dieta sana, mucho movimiento, buen sueño y tener en mente una digestión adecuada.

Aquí le ofrecemos una variedad de formas creativas de reforzar la inmunidad de los adolescentes.

Desayunos para llevar

Cuando un adolescente llega tarde por la mañana, es fácil que se salte el desayuno. Sin embargo, una comida lista para llevar puede ser justo lo que necesita para cargarse de nutrientes que alimentan el sistema inmunitario, como vitamina C, vitamina D, ácidos grasos omega-3, antioxidantes y zinc (que se encuentran en alimentos como los cítricos, las fresas, la leche de soja o animal, las semillas de linaza y los frutos secos).

Estas son algunas opciones:

  • batidos con tantos nutrientes y superalimentos como pueda incluir
  • un termo con té verde caliente y un sándwich o rollito
  • una tostada de pan de semillas o masa fermentada con queso crema y salmón ahumado
  • una bebida de yogur o kéfir con fresas y almendras laminadas

Técnicas de gestión del estrés

El estrés suele ser perjudicial para la inmunidad, así que aprender a gestionarlo correctamente como adolescente les ayuda a crear una herramienta de por vida para tener buena salud.

Estas técnicas deben personalizarse para cada adolescente, aunque aquí tiene algunas ideas:

  • tiempo en silencio o de meditación en su dormitorio
  • aprender técnicas de respiración para la ansiedad en el colegio o en los deportes
  • escribir en un diario al final del día
  • baños de sal de Epsom
  • participar en una afición que les guste
  • yoga en un gimnasio local o en una clase en línea
  • usar extractos naturales adaptógenos como albahaca santa y ashwagandha

Potenciadores del sueño

El sistema inmunitario se restaura durante el sueño, lo que lo convierte en una parte esencial de la vida de un adolescente. 

Para descansar bien por la noche, pruebe lo siguiente:

  • un horario que permita dormir de 8 a 10 horas (o más) cada noche
  • desconectar de la tecnología al menos una hora antes de irse a la cama
  • crear un ritual para dormir, como leer o meditar
  • usar aceites esenciales como lavanda y camomila en un té o un difusor
  • tomar suplementos con adaptógenos, especialmente ashwagandha

Refuerzo digestivo

Gran parte del microbioma del organismo que ayuda a eliminar las bacterias y los virus perjudiciales vive en el intestino grueso, por lo que una digestión saludable es indispensable para la inmunidad. 

Los probióticos (como los que se viven en alimentos como el yogur, el kéfir, el pan de masa fermentada y el kimchi) son útiles para el intestino, además de los suplementos probióticos que se pueden tomar en píldoras o añadirse a batidos, tés y otras bebidas.

Movimiento en la naturaleza

Ya sea un paseo nocturno por el vecindario o una excursión semanal por el campo, el movimiento relajante al aire libre puede estimular el sistema nervioso parasimpático, ofreciendo tiempo de reposo y reparación para el sistema inmunitario.

Suplementos

No todos los adolescentes llevan la dieta más saludable, por lo que suplementarla con nutrientes adicionales y hierbas que promueven la salud puede ayudar a reforzar la inmunidad cuando faltan nutrientes basados en alimentos.

Estos son algunos suplementos que ayudan al sistema inmunitario:

  • vitamina C
  • vitamina D
  • zinc
  • ácidos grasos omega-3
  • bayas de saúco
  • setas, como reishi, chaga, etc.

Plantéese también animarlos a que tomen un multivitamínico de alta calidad.

Descanso

Además de dormir, que el cuerpo descanse puede ser clave para que el sistema inmunitario combata los patógenos no deseados. Si se produce moqueo nasal, un descanso después de los deportes escolares o un trabajo a media jornada puede ayudar a que el virus siga su curso natural con mayor rapidez, con menos síntomas intensos antes de que se convierta en una infección sinusal grave. Ayude a enseñar al adolescente a que cuide su enfermedad descansando en cuanto aparezcan síntomas, de modo que el sistema inmunitario se encargue de hacer su trabajo, en lugar de esperar a que la cosa empeore.

Puede que la inmunidad no sea una prioridad para un adolescente, pero con unos pocos cambios en su vida diaria, podrá seguir aprendiendo a reforzarla para tener una buena salud, y es algo que se reflejará tanto en su organismo como en sus resultados escolares, deberes, actividades extracurriculares y vida social.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC121401/

https://health.clevelandclinic.org/how-to-boost-your-kids-immunity-heading-into-the-new-school-year/